“En Colombia, la educación es un derecho fundamental y un servicio público”

La ministra de Educación de Colombia, María Victoria Angulo, en el centro, rodeada de niños durante una actividad. Foto: Andrés Felipe Valenzuela
La ministra de Educación de Colombia, María Victoria Angulo, en el centro, rodeada de niños durante una actividad. Foto: Andrés Felipe Valenzuela

María Victoria Angulo es ministra de Educación de Colombia. Tiene una maestría en Economía del Desarrollo de la Universidad de Los Andes y una maestría en Análisis Económico Especializado de la española Universidad Pompeau Fabra de Barcelona. Cuenta con más de 20 años de experiencia en el desarrollo de políticas educativas.

La Educación No Puede Esperar (ECW, en inglés) anunció recientemente 12,4 millones de dólares en subvenciones catalizadoras para un programa de resiliencia de varios años en Colombia.

El programa inicial tendrá una duración de tres años, con el objetivo de apalancar 70,5 millones de dólares adicionales en cofinanciamiento de socios nacionales y mundiales, el sector privado y fundaciones filantrópicas. Ese plan llegará a por lo menos 30 000 niños a través de la educación infantil, 90 000 niños a través de la educación primaria y 30 000 niños a través de la educación secundaria.

ECW: Colombia ha sido un ejemplo para el mundo al acoger a los venezolanos que han huido de la inestabilidad y la inseguridad en sus países de origen. Un componente importante de esa respuesta ha sido recibir a más de 350 000 niños, niñas y adolescentes venezolanos en el sistema escolar del país, principalmente en las escuelas públicas. Sería útil resaltar las prácticas idóneas que ha implementado su Ministerio que podrían ayudar a otros países a responder de manera positiva similar.

MARÍA VICTORIA ANGULO: En Colombia, la educación es un derecho fundamental y un servicio público, consagrado en nuestra Constitución Política. Reconocemos que “los derechos del niño prevalecen sobre los de todos los demás”, independientemente de su nacionalidad, condición migratoria, raza, sexo y creencias políticas y religiosas, entre otros. Entonces, reconocemos que la igualdad de derechos incluye a todos los ciudadanos extranjeros en nuestro país.

Una de las primeras medidas que tomamos en nuestro país y, en particular, en el sistema educativo, fue flexibilizar los requisitos de acceso al sistema educativo para los niños de origen venezolano en cuanto a documentos y registros. Como consecuencia, hemos visto un aumento de 1067 por ciento en la matrícula, de 34 030 estudiantes venezolanos en 2018 a 363 126 en 2020.

Este aumento exponencial en la matrícula nos ha llevado a generar acciones innovadoras y transformadoras, además de las líneas de trabajo establecidas en el Plan Nacional de Desarrollo “Pacto por Colombia, Pacto por la Igualdad” 2018-2022, donde se han priorizado la calidad de la educación, el aumento del alcance, la permanencia escolar y la protección de trayectorias educativas completas.

En este contexto podemos destacar las siguientes prácticas idóneas:

  • Regularización migratoria: Estamos muy cerca de dar a conocer oficialmente al país los resultados del trabajo conjunto en el que ha avanzado el Ministerio con otros sectores gubernamentales para crear el Permiso Especial de Permanencia del Sector de Educación que será una herramienta de regularización migratoria para aquellos estudiantes matriculados en el sistema educativo (educación preescolar, primaria y secundaria) para facilitar el acceso, permanencia y promoción dentro de la trayectoria educativa de los estudiantes con condición de migrante que no cuentan con un documento de identidad válido en Colombia. Esto se aplica a cerca del 85 por ciento de los estudiantes migrantes matriculados de origen venezolano.

Este proceso innovador, único en el mundo, permitirá a estos niños y jóvenes superar la barrera de la falta de documentos de identificación, y les facilitará no solo el acceso a los servicios educativos, sino también a los servicios de salud y protección social que ofrece el gobierno colombiano, en las mismas condiciones que los ciudadanos colombianos.

  • Nivelación de grados: Dado que los sistemas educativos de Colombia y Venezuela son diferentes, las medidas tomadas en la “Estrategia para la Atención de la Migración desde Venezuela” – establecida en el documento de política Conpes 3950 – han permitido al Ministerio avanzar en diferentes frentes como el diseño de pruebas de aptitud y procesos de nivelación de grados.

Con el Decreto 1288 de 2018, también hemos avanzado en cuanto a estrategias de acreditación de grados escolares. Este decreto determinó que los niños y jóvenes venezolanos pueden convalidar calificaciones a través de evaluaciones o actividades académicas en las escuelas a las que asisten, sin costo adicional. Este proceso permite la validación de grados para educación preescolar, primaria y secundaria hasta el décimo grado. En el caso del 11 grado, el trámite debe realizarse con el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (ICFES).

  • Mejora en los procesos de convalidación: Para facilitar la convalidación de los estudios de educación primaria y secundaria, el Ministerio de Educación de la Nación ha actualizado sus orientaciones para definir estrategias de nivelación y pruebas de competencia para estudiantes venezolanos migrantes y colombianos de regreso. Se ha mejorado la plataforma de validación del Ministerio para agilizar el proceso para los venezolanos y se ha creado un grupo especializado para resolverlo en menos de 15 días.
  • Formación docente: En cuanto a la integración al sistema escolar, este Ministerio ha identificado la necesidad de fortalecer el apoyo a los docentes para brindarles las herramientas necesarias a fin de implementar la estrategia de acogida y bienestar de la población migrante y de regreso dentro del sistema educativo. Actualmente, a través del “Programa Todos para Aprender” y el sistema de convivencia escolar pretendemos prevenir cualquier tipo de discriminación.
  • Alimentación Escolar: Se ha mejorado el Programa de Alimentación Escolar para que los estudiantes venezolanos migrantes puedan acceder a este programa en las mismas condiciones que los estudiantes colombianos. El único requisito es que la escuela y el grado en el que están matriculados estén concentrados por la autoridad educativa local. Esto nos ha permitido asistir en 2019 alrededor de 140 000 estudiantes y en 2020 alrededor de 260 000 estudiantes de origen venezolano.
  • Pasillo humanitario con fines educativos: El Ministerio de Educación de la Nación no solo se ha esforzado por garantizar el acceso a la educación a la población venezolana residente en Colombia, sino también a la población que vive en situación de migración de ida y vuelta en la zona fronteriza. Para ellos, diseñamos un pasillo humanitario con fines educativos, que ha beneficiado, desde su creación, a alrededor de 4000 estudiantes residentes en municipios de la zona fronteriza, que estudian en escuelas de Cúcuta, Villa del Rosario y otros municipios del lado colombiano de la frontera. Desde la creación del pasillo humanitario, el Ministerio de Educación Nacional ha liderado los procesos normativos, técnicos, políticos y financieros necesarios para su efectivo funcionamiento. Entre 2015 y 2019, se han destinado 13 137 millones de pesos para su operación y para 2020 se han asignado 5000 millones de pesos.
  • Asistencia técnica: Con el fin de asistir a las autoridades educativas territoriales en materia de educación de la población migrante de origen venezolano, se han organizado acciones de asistencia técnica general a las autoridades educativas locales y sus equipos directivos de diferentes áreas del Ministerio de Educación. Para ello, se programan reuniones para hacer balance de las actividades que se están implementando en los territorios a fin de garantizar la prestación del servicio educativo, así como las estrategias de bienestar y permanencia.

ECW: Si bien existen prácticas idóneas que ha desarrollado el gobierno de Colombia, sabemos que acoger a un número récord de venezolanos en su país también ha presentado desafíos. Sabiendo cómo esto puede presionar a las comunidades locales, en particular a las que albergan grandes concentraciones de venezolanos, ¿podría explicar las estrategias comunitarias y de comunicación modelo para promover la armonía social y desalentar la xenofobia, que han tenido un impacto positivo en las escuelas y que el gobierno ha puesto en marcha?

MVA: Como sector, estamos comprometidos con habilitar las condiciones y desarrollar en cada niño, adolescente, joven y adulto el respeto a la diversidad y la apreciación positiva de las diferencias.

Con este fin, hemos estado trabajando en identificar las mejores estrategias para brindar servicios a la población venezolana con necesidades educativas, para poder ofrecerles un servicio que se acomode a sus necesidades y reconozca sus conocimientos previos. La educación es, por tanto, una de las mejores herramientas para prevenir una actitud o comportamiento que vaya en contra del reconocimiento de la dignidad e igualdad de las personas en cuanto a sus derechos.

Por ello, hemos impulsado acciones que nos permitan:

  • Fortalecer el desarrollo socioemocional de los educadores, niños, niñas y adolescentes para prevenir y combatir las expresiones, actos y manifestaciones de xenofobia, exclusión y estigmatización contra los migrantes y otros grupos sociales.
  • Diseñar protocolos con los que podamos identificar situaciones de riesgo y vulnerabilidad que los migrantes deben enfrentar en la dinámica social y cultural de los entornos escolares, para incorporar procesos de inclusión pertinentes en los Proyectos Educativos Institucionales de las escuelas.
  • Producir ejercicios de reflexión para transformar creencias y visiones presentes en las representaciones sociales para garantizar que todas las identidades étnicas y culturales sean valoradas con base en la igualdad.
  • Estimular el diálogo y el intercambio de situaciones presentes en las escuelas para mejorar la convivencia escolar y entender que existen diversas creencias, intereses e interpretaciones de la realidad en la comunidad educativa, y que debemos valorarlas como oportunidades de aprendizaje.

Entendiendo que la migración es un proceso social ligado a diferentes factores y que, hasta que no mejoren las condiciones del país vecino y la provisión de servicios básicos como educación, salud y vivienda, entre otros, los ciudadanos venezolanos seguirán buscando mejores condiciones de vida en Colombia u otros países. Teniendo en cuenta lo anterior, seguiremos trabajando para:

  • Fortalecer los procesos de divulgación de la ruta disponible y los medios de acceso al sistema educativo.
  • Facilitar los mecanismos de transición y nivelación de los estudiantes venezolanos al sistema educativo colombiano.
  • Reforzar y activar los mecanismos de convivencia para prevenir la xenofobia.
  • Capacitar y acompañar a los docentes sobre cómo recibir a las poblaciones migrantes en el sistema educativo.
  • Fortalecer los mecanismos que nos permitan identificar la demanda de servicios educativos fuera del sistema educativo.

ECW: Dado que el número de venezolanos que han huido a Colombia ha alcanzado los 2,4 millones, lo que la convierte en la crisis humanitaria más grande del hemisferio occidental y una de las más grandes a nivel mundial, ECW acaba de brindar financiación inicial por un total de 12,4 millones de dólares para un programa de varios años que ayudará al país a atender las necesidades educativas de los niños y jóvenes venezolanos, así como de los niños y jóvenes de las comunidades que albergan a los venezolanos. ¿Podría comentar sobre el impacto de esta subvención catalizadora de ECW y, más específicamente, qué actividades planea implementar el Ministerio, en colaboración con una variedad de socios de la ONU y ONG?

MVA: El proyecto presentado por Colombia en el marco de la ventana plurianual de ECW se ha convertido en una herramienta para activar la participación de otros actores, inyectar nuevos recursos y ahondar en las estrategias que estamos desarrollando.

Hemos trabajado con diferentes actores para definir y acordar las prioridades del Programa Plurianual de Resiliencia para Colombia, convencidos de que este capital inicial puede amplificar la respuesta que ya estamos dando en la actualidad sobre el derecho a la educación de las personas migrantes. Con organizaciones aliadas que han estado con nosotros en el proceso de formulación, hemos acordado enfocar el proyecto en cuatro líneas:

  • Incrementar el acceso a la educación y la permanencia. Desarrollar estrategias para generar oportunidades de aprendizaje inclusivo y con perspectiva de género que ayuden a niños, niñas y adolescentes con cualquier discapacidad, que hayan sido víctimas de un conflicto armado o que estén viviendo los efectos del proceso migratorio a superar las barreras que encuentran.
  • Mejorar la calidad de la educación y el aprendizaje: A través de recursos y materiales para el trabajo en las aulas, docentes con capacidad de responder con prácticas pedagógicas ajustadas a las características, intereses y barreras que se encuentran en situaciones de crisis, y finalmente el apoyo a padres y cuidadores para fortalecer sus habilidades para acompañar el proceso de desarrollo integral de sus hijos en el hogar.
  • Promover el bienestar socioemocional y la salud mental: Brindar apoyo a padres y maestros para desarrollar habilidades prácticas para el bienestar y cuidado personal, manejo del estrés y prevención del agotamiento.
  • Fortalecer el sector educativo: Mejorar las capacidades para una respuesta inclusiva, con perspectiva de género, articulada entre los niveles nacional y local y consciente de crisis y emergencias.

ECW: Reconociendo que la subvención de ECW está destinada a poner en marcha el programa de varios años y reconociendo los avances que el gobierno está haciendo en la implementación del encomiable acuerdo de paz del país, ¿podría comentar lo importante que es para los donantes de la comunidad internacional financiar completamente el programa anual con un adicional de 70,5 millones de dólares en cofinanciamiento. ¿Qué podría pasar con los niños en edad escolar y su educación si no se llena el déficit de financiación?

MVA: Agradecemos a ECW por la inversión inicial y pedimos a la comunidad de donantes internacionales y al sector privado que nos brinden apoyo en nuestros esfuerzos para cerrar la brecha de financiamiento.

Es importante recordar que Colombia ha invertido importantes recursos para incrementar el acceso a la educación de los niños migrantes y refugiados. Estimamos que para el 2020 la inversión en educación que realiza el gobierno se acerca a los 120 millones de dólares. Sin embargo, las necesidades de los niños afectados por la crisis están aumentando, especialmente para los niños migrantes que necesitan más apoyo para permanecer en la escuela.

Paralelamente a esta situación, en Colombia debemos enfrentar múltiples desafíos. Por ejemplo, el reciente huracán en el archipiélago de San Andrés destruyó casi por completo la infraestructura educativa. En La Guajira, debido a las inundaciones, muchos niños migrantes y refugiados en asentamientos informales han perdido sus materiales de aprendizaje. Las diferentes emergencias a las que hemos tenido que responder en Colombia superan la capacidad de cualquier gobierno.

Seguimos comprometidos con brindar educación y protección de calidad a todos los niños de nuestro país. Para lograr esta enorme tarea, es importante aunar esfuerzos con la comunidad internacional, compuesta por donantes y socios del sector privado.

Nuestro objetivo es que todos los niños tengan las mismas oportunidades, estén protegidos y puedan aprender. Si no se cubre la brecha de financiamiento de este programa, corremos el riesgo de no brindar un servicio de educación integral que permita a los niños aprender, prosperar y estar preparados para la fuerza laboral del siglo XXI. Si no actuamos ahora con suficientes recursos, muchos niños no tendrán acceso a la educación y muchos otros abandonarán la escuela. Si no actuamos ahora, será más difícil y costoso abordar el tema del acceso a una educación de calidad donde los niños puedan cumplir sus sueños de completar su trayectoria educativa.

ECW: Al financiar completamente el programa plurianual en Colombia, ¿podría explicar el papel importante que pueden desempeñar el sector privado y las fundaciones filantrópicas, como la Fundación Internacional Koyamada (KIF, en inglés), codirigida por la oradora de conferencias TED de Colombia y productora Nia Lyte, y su esposo, el actor y productor Shin Koyamada, y quizás dar ejemplos de otras fundaciones que brindan financiamiento para la educación infantil en Colombia.

MVA: En el sector educativo colombiano, trabajamos tanto con el sector público como con el privado, así como con la sociedad civil y organismos internacionales. Compartimos un objetivo común: no dejar a nadie atrás. Este trabajo se fortalece con un enfoque interinstitucional que se basa en la experiencia y optimiza esfuerzos y recursos para dar respuesta a las necesidades particulares de cada región, incluidos los desafíos ya superados y los que quedan por afrontar.

Poder contar con organizaciones como la KIF y su labor por el empoderamiento y liderazgo de jóvenes y mujeres, significa que, sin duda, ofrecerá un gran impulso a la movilización de recursos para la atención educativa, ayudándonos a llegar a los más necesitados y a garantizar nuestro compromiso con una educación de calidad en contextos de crisis a largo plazo.

ECW: ECW quisiera reiterar su gratitud por sus comentarios en el evento paralelo de la Asamblea General de la ONU de este año titulado «El Futuro de la Educación Está Aquí: Para los más rezagados». Con Colombia a la cabeza de la educación ante los difíciles desafíos que la situación venezolana ha creado en la región, sería bueno que comentara sobre la importancia de la educación de calidad del ODS 4.

MVA: Las metas fijadas para los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y en particular las del ODS 4, son elementos centrales del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022. Uno de nuestros principales compromisos es la generación de condiciones que aseguren, progresivamente, un servicio educativo de calidad, en el marco de un enfoque multidimensional (atención integral). Queremos impactar positivamente en la consolidación y el seguimiento de trayectorias educativas completas de todos los estudiantes.

En este sentido, el país está enfocando sus esfuerzos en las siguientes áreas:

  1. Como derecho fundamental, la educación de calidad es una de nuestras promesas más importantes y su progresiva universalización se erige como uno de nuestros principales objetivos a alcanzar para seguir adelante. Esto se basa en el enfoque de atención multidimensional y una perspectiva intersectorial.
  2. La educación secundaria, como uno de los niveles educativos más rezagados del país en la actualidad, requiere una atención especial para fortalecerla y hacerla más relevante.
  3. Uno de los grandes desafíos del país es garantizar todas las condiciones de acceso, calidad y permanencia para que todas las personas logren una trayectoria educativa completa, desde la educación inicial hasta la postsecundaria, y también facilitar la transición al mercado laboral. En este sentido, la inclusión es uno de los conceptos transversales que orientan las políticas sectoriales.

Para lograr el objetivo de la Declaración de Incheon de No Dejar A Nadie Atrás, el gobierno colombiano ha dirigido sus esfuerzos para que los niños de Venezuela, así como todos los niños, niñas y adolescentes en Colombia, puedan disfrutar de una educación de calidad como derecho fundamental y servicio público consagrado constitucionalmente. Por ello, estamos comprometidos con la asistencia y protección de la niñez para asegurar su desarrollo armónico e integral y el pleno ejercicio de sus derechos.

En este sentido, el Ministerio de Educación ha determinado una estrategia de gestión que conjuga acciones de cobertura y calidad en el marco de la Estrategia de Acogida, Bienestar y Permanencia. La coordinación intersectorial se ha desarrollado gracias a los procesos de búsqueda activa, la matriculación eficaz, el seguimiento, la generación de conocimiento y los procesos de toma de decisiones basados ​​en la información. Esto nos ha permitido fortalecer las competencias docentes, la infraestructura, la alimentación escolar, el transporte y los fondos, entre otros, que permiten que los estudiantes migrantes se beneficien por igual de las estrategias disponibles.

También es importante mencionar que se están fortaleciendo estrategias para facilitar el apoyo psicosocial y la integración efectiva de esta comunidad al entorno de la ciudadanía colombiana.

ECW: A nuestros lectores les gustaría conocerte un poco mejor a nivel personal. ¿Puede decirnos qué significa la educación para usted personalmente? ¿Podría también compartir con nosotros los tres libros que le han influido más a modo personal y/o profesionalmente, y por qué los recomendaría a otras personas para que los leyeran?

MVA: La educación para mí es la herramienta más poderosa para el desarrollo integral, personal y profesional de las personas. También representa el epicentro donde confluyen todas las políticas sociales de la región. La educación genera movilidad social e innovación, toca la vida de muchas personas y es el eje de procesos de desarrollo, semejanza y reconciliación, donde he desarrollado mi vocación de servicio.

En cuanto a los tres libros que me han influido y que recomendaría a la gente leer, serían:

Amor en tiempos de cólera del escritor colombiano Gabriel García Márquez. Recomiendo este libro porque es una obra literaria que llega al alma. Está dedicado al amor verdadero, un amor que sobrevive a pesar de los desafíos de una ciudad tradicional y los tiempos cambiantes del Caribe colombiano desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. Este libro consigue retratar la naturaleza humana de forma sencilla, con belleza y humor, a través de una historia romántica donde el lector puede sentir la representación del amor como el sentimiento más puro, alrededor del cual se construye cada vida.

Ética para Amador del escritor español Fernando Savater. Leí este libro en mi adolescencia y realmente me impresionó porque era una ventana al mundo. Me llevó a reflexionar sobre temas esenciales para la vida, que guían nuestras decisiones y explican por qué la ética, la moral, la libertad y la elección son necesarias. Este texto nos recuerda que nuestra mayor cualidad como seres humanos es poder pensar, ser conscientes y crear nuestro futuro de acuerdo con nuestras expectativas del mismo.

El último libro que recomendaría es Aprendizaje Visible para Maestros: Maximizar el Impacto en el Aprendizaje, del profesor John Hattie. Esta investigación nos ayuda a categorizar de manera muy clara cómo mejorar la efectividad del sistema escolar y creo que es un libro necesario de lectura para quienes trabajamos en educación.

Y de este texto puedo destacar dos conclusiones que son vitales para mí: el aspecto que más influye en el aprendizaje es la retroalimentación, tanto la que ofrece el profesor al alumno, como la que el profesor recibe del alumno. En el primer caso hay que distinguir entre retroalimentación y adulación, esta última tiene poco valor si no está asociada al trabajo que se ha realizado. La relación profesor-alumno también tiene un gran impacto. Desarrollar un clima socioemocional agradable en el aula, promover el esfuerzo e involucrar a todos los estudiantes requiere que los docentes ingresen al aula con ciertas ideas sobre las posibilidades de progreso y la relación con los estudiantes.

T: MLM/ RV: EG

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